amor.jpg

El amor es sufrido y considerado, nunca es celoso. El amor nunca es jactancioso o engreido, nunca es grosero o egoísta. Nunca se ofende, ni es resentido. El amor no halla placer en los pecados de los demás y se deleita en la verdad. Siempre está dispuesto a excusar, confiar y soportar todo lo que venga.