Octubre 2008


No sé cómo empezar. Ni si quiera sé si debo escribir esto, alomejor mañana me arrepiento, o alomejor algún día lo lees y… no sé.

Ahora que estaba fuera estabamos mejor, era como si nos quisiéramos más, no sé era una sensación rara, pero esta bien.
Cuando volví al segundo fin de semana, tú estabas resfriado, y yo queria mimarte, quería ser tu sombra, para darte besitos cuando estabas acostado, para abrazarte, para acariciar tu pelo mientras estabas dormido, pero tú no respondiste, alomejor soy un poco egoísta, pero me hubiera encantado que de tu boca saliera un te necesito, un mañana llamame que quiero estar todo el día contigo, y eso no sucedió. Y he pasado dos días sin verte… Mañana me voy, y me voy para dos semanas, en las cuales apenas podremos hablar, apenas tengo saldo, y tú tampoco… Hoy me encuentro mal, no he sabido apenas nada de tí en todo el día, pero no has salido de mi cabeza, porque te quiero, y cuando se quiere a alguien se está pensando en la otra persona todo el rato, o por lo menos eso me pasa a mí.

Cuando nos conocimos, tú me preguntaste qué era lo que más me gustaba de tí, y yo te dije que me encantaba tu manera de ser, y tú te quedabas sorprendido….
Ahora pienso que aunque me sigue gustando tu manera de ser, cada día lo paso peor, porque las cosas se me hacen más cuesta arriba, porque cada día te quiero más y cada día que vuelvo al pueblo me apetece estar más tiempo contigo, pero no respondes… en realidad pienso que no te importo tanto como me importas tú a mi, porque esto tiene que ser recíproco… y obviamente no lo es.

No sé qué hacer, te quiero, pero estoy pasándolo mal, y tú no respondes
respóndeme

Me enamoré de tí, y ¿qué importa si no es sano?

y vienes a por mi como un huracán sincero, desnudándome la vida. Sígueme…